Rana Dorada de Panamá

Biodiversidad

Descripción

Una leyenda precolombina surgida en las tierras centrales de Panamá, afirmaba que quien viera o lograra tener una rana dorada, gozaría de buena fortuna. 

 

Su color amarillo intenso, salpicado con manchas de tonos café, fue motivo de embeleso entre las tribus originarias, quienes pensaban que al morir el anfibio su diminuto cuerpo se convertía en oro macizo.

 

Panamá la rana dorada es un símbolo ecológico y cultural. Desde el 2010 fue declarado el 14 de agosto como Día Nacional. Su figura es tan popular que es común encontrarla en artesanías, joyería, billetes de lotería, nombre  de hoteles, cervezas artesanales, así como establecimientos comerciales. 

Su hábitat es la región central de Panamá, en la zona próxima al Valle de Antón y el Parque Nacional Campana. Su nombre científico es  Atelopus zeteki, habitó y adornó por muchos años los riachuelos y quebradas de las espesuras panameñas. 

Sin embargo, esta especie se ha extinguido de los bosques istmeños por culpa de un hongo mortal llamado hongo quítrido (‘Chytridiomicetus dendrobctides’). La Fundación Centro de Conservación de Anfibios de Panamá, estuvo funcionando durante 12 años en las instalaciones del Zoológico El Níspero.

Actualmente la Fundación EVAC, continúa operando independientemente como una organización sin fines de lucro en El Valle de Antón, buscando preservar la rana dorada,  manteniendo especímenes para conservación y reproducción en cautiverio. Por su parte, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza registra como extinta a la rana dorada en su hábitat original pero sobrevive en cautiverio.